¿Estás de acuerdo con Dios?

¿Estás de acuerdo con Dios?

Hebreos 6:18 dice “es imposible que Dios mienta” y en Amós 3:3 dice:
¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?.

Mi pregunta es: ¿Estas andando de acuerdo con Dios? Si no estas andando de acuerdo con Dios, entonces no le estás agradando, porque él dice: “sin Fe es imposible agradar a Dios” (He. 11:6) vemos que toda la palabra del Señor concuerda. Los que a veces no concordamos somos nosotros.

Esta palabra es para que podamos entender y estar absolutamente animados y llenos de fe, para que nuestro corazón se encienda en un fuego donde podamos avanzar sin mirar atrás (los errores del pasado) y sin mirar a los costados (lo que nos dicen los demás).

Ante todo si estuviste dudando, quejándote y mofándote de lo que pasa a tu alrededor y de tu vida, comienza a pedirle perdón al Señor, a Él no le gusta la actitud de queja, hoy Dios quiere cambiar tu actitud. Filipenses 2:14 “Háganlo todo sin quejas ni contiendas”.

Si estamos quejándonos o desanimados es porque no estamos de acuerdo con Dios. Cuando creemos a Dios y a su palabra simplemente descansamos en él, sabemos que él hará su parte en nuestra vida con toda seguridad, pero cuando no creemos dejamos a un lado lo que dice el Señor y nuestra visión de las cosas se hace muy humana como que Dios no nos va a ayudar en nada y tenemos que arreglárnosla solos, pero es muy revelador lo que dice hebreos 6:18 “es imposible que Dios mienta”, el Señor cumple su palabra el no miente, por eso concuerda con hebreos que dice que al Señor le desagrada cuando no tenes fe en él, pensa en esto: Imaginate que Dios te habla de una forma audible o en una visión tremenda de su gloria tipo como le paso a Juan o a Isaías viendo su trono y cayendo postrados al piso y te dice “Yo te ayudo en esto, confía en mi” y vos le decís: “No creo que suceda, no creo que me ayudes”. Claro que en una situación de gloria no diríamos algo así, ni lo pensaríamos en dudar, pero realmente eso es lo que hacemos muchas veces, porque él ya hablo, ya determino nuestro destino de felicidad, de resultados fructíferos, de multiplicación, de salvación a toda tu familia, de llenarte y ungirte, pero nosotros que hacemos muchas veces: dudamos.

El destino que deseamos, las cosas que anhela nuestro corazón conforme a la voluntad de Dios esta en nuestras manos decidirla, ¿alguna vez te habías puesto a pensar que esos resultados o cosas que deseas (sean cual sean en el Señor) depende de vos? No de la circunstancia, no de otras personas, no de tu capacidad, sino de que decidas ponerte de acuerdo con Dios. Si estás de acuerdo con Dios y caminas con el Espíritu Santo cada día, entonces estás bien encaminado, tu vida ira de gloria en gloria y de poder en poder.

Tu futuro lo decides hoy, tu destino esta en tus manos ¿Por qué? Porque Dios ya decidió lo que quiere para nosotros, es nuestro deber tomarlo o rechazarlo. Creerlo o no creerlo. Confesalo con tu boca en vos alta “En cristo todo lo puedo”, “Decido ser feliz porque Dios así lo decidió”, “decido ser próspero en el nombre de Jesús, ser sano, ser libre de ataduras y de pecado, decido recibir la paz de Dios para mi vida y alcanzar todas las metas que me proponga en Cristo”. ¡¡Decide recibirlo hoy y lo recibirás!!, muchos cristianos por años esperaron y esperaron pasivamente sin hacer nada para que Dios haga algo, el problema es que nunca se dieron cuenta es ¡¡¡que Jesús ya lo hizo todo!!!. Porque todo lo que recibimos ahora es la obra consumada de la cruz, en donde el Señor, venció a la muerte, al dolor, a la enfermedad y a la miseria, todo lo que recibimos es por lo que Jesús ya hizo, la unción, el ministerio, la multiplicación, la conquista de nuestras metas, el lo hizo en el pasado, pero nosotros lo recibimos hoy.

Dios hará realmente cosas grandes cuando avancemos con esta promesa, todo en la cruz fue consumado, la paga de nuestra paz fue sobre él, por sus llagas fuimos nosotros curados, Dios ya lo hizo, ya lo hizo, ya lo hizo, consumado es, ¿lo podes comprender? El lo hizo en el pasado para que nosotros lo recibamos hoy, pero nosotros lo tenemos que recibir. Este es el punto en donde muchos se quedan estancados, para entenderlo mejor tenemos que ver la respuesta que Jesús le dio a muchas personas, el decía: “Tu fe te ha sanado”, (Mateo 9:22, Mateo 15:28, Marcos 10:52, Lucas 17:19) como por ejemplo la mujer del flujo de sangre (Mateo 9:20), ella avanzo, se metió entre la gente porque sabía que Jesús podía sanarla, avanzo en fe, decidió ir tras su sanidad, porque en Jesús tenemos la sanidad y la libertad. Ella lo decidió, lo ejecutó y Dios lo hizo. En nazaret dice que no pudo hacer allí muchos milagro por la incredulidad de ellos (Mateo 13:58), entonces lo primero para que recibas los beneficios de Dios es no tener incredulidad y como vimos a Dios no le agrada esto. Pongamos en claro las etapas para recibir:

1. Renunciar a la incredulidad.

Decide renunciar a la incredulidad y a la duda ¿Acaso Dios habría de mentirte?, si te cuesta creer tenes que decidir creer, decidir renunciar a la incredulidad, a Dios le agrada que no lo tomen de mentiroso sino que lo tomen en serio, en otras palabras que le crean. Tenes que desear ser un hombre o mujer lleno de fe, decláralo en voz alta: “quiero andar en fe”, “Me quiero llenar de la fe en Dios”. Para esto la Biblia dice que la fe viene por el oir la palabra de Dios, entonces además de declararlo tenes que llenarte de la palabra de Dios, ella es el combustible para la fe, el alimento. Si no alimentas la fe, alimentas la duda. ¿Con que te estás alimentando últimamente?. Medita en la palabra, observa los milagros que hizo Jesús, las respuestas de Dios, como Dios entrego a sus enemigos en las manos de su pueblo, como libero milagrosamente en situaciones extremas, eso te alimenta de fe, las historias de la Biblia te inspiran a creer, te encienden la fe.

Lamentablemente he observado muchos hermanos que por no llenarse de la palabra de Dios andan desalentados, deprimidos, angustiados, quejosos, enojados, mofandose de todo, no soportan a las personas, no pueden perdonar y luchan con el amor al mundo y muchas cosas mas ¿Sabes porque? Porque muchas veces estamos mal alimentados, nuestro espíritu esta raquítico, seco, vació y andamos en la carne, agradando a la carne y ahí no paz y no hay fe. No dediques tanto tiempo a cosas superficiales, Dios quiere que hagamos muchas cosas y actividades y que disfrutemos, pero todo lo vamos a disfrutar porque estamos llenos de la palabra. El Señor le dijo a Josué:

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien”. Josué 1:8

Dios le dio la formula del éxito, meditar en la palabra y ponerla por obra, entonces todo te saldrá bien. Para que puedas vivir en la bendición de Dios debes llenarte de la palabra de Dios, tiene que ser tu reglamento, tu guía, lo que regule tus acciones, ella te da vida y sobre todo te alimenta la fe a su vez que produce que la incredulidad disminuya y desaparezca. Llenarse y meditar en la palabra de Dios es el antídoto a la incredulidad. Decide Ser un Hijo/a de Dios que se llena de su palabra, para que todo te vaya bien.

Ahora bien vallamos al segundo punto para estar de acuerdo con Dios, primero debemos creerle de todo corazón, pero la fe sin obras es muerta. Para alcanzar esos beneficios que Dios ya estableció para nosotros es necesario cumplir el segundo punto:

2. Ejecutar la fe:

Lo que Jesús hizo en la cruz hay que ejecutarlo, sin ejecución no hay resultados, si nos quedamos pasivos y temerosos no habrá bendición, ¿Por qué Dios mando a su pueblo a la tierra prometida y solo en esa generación entraron Josué y caleb? Porque el resto no creyeron ni ejecutaron la fe, solo se quejaron. Es decir que no todos alcanzarán sus metas en Dios. La verdadera fe lleva a la acción, si no podes ejecutar cosas, planificar, crecer, avanzar, accionar, emprender, trabajar, perseverar es porque hay incredulidad.

No hay que esperar temerosos, sentados, pasivos, a que venga algún ángel enviado del cielo o alguna persona tocada por Dios para que nos salve de todos los males. Porque ese enviado del cielo ya vino hace más de 2000 años y nos salvo de todo, otra vez decimos: consumado es.

Hay que EJECUTAR la fe y ejecutar significa, accionar, hacer algo, tomar decisiones. Los que esperaban que sucedan las cosas, todavía siguen esperando.

Mientras el que duda esta viendo que hace, el valiente lleno de fe va conquista y vuelve. Sin acción no hay resultados. La mujer del flujo de sangre (Mateo 9:20) porque creyó avanzó, fue fe y acción. Si ella no avanzaba hacia Jesús, el Señor seguía su camino y se perdía la sanidad, si ella no hubiera creído, no hubiera avanzado, habría pensado algo así: “Para que me voy a molestar en atravesar la gente, en empujar, en correr, a ver si en una de esas no pasa nada o Jesús a mi no me quiere sanar”, eso refleja porque muchas veces no avanzamos, simplemente porque no creemos. Como ella había observado a Jesús, ya lo conocía y sabia que el vino a sanar, entonces accionó de inmediato la fe.

Lo segundo es consecuencia de lo primero, si verdaderamente creemos tenemos que accionar. Obramos por fe porque creemos de verdad, la fe se demuestra por las obras.
Santiago2:18 “(…), muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré la fe por mis obras.”
Como ejecutar la fe en forma práctica.

Para ponernos de acuerdo con Dios y recibir lo que el tiene para nosotros, queda claro que hay que accionar por la fe, ahora bien en un sentido práctico ¿Cómo accionamos, que debemos hacer?. Hay que ser sumamente práctico a la hora de tomar acción, el problema de muchos puede que sea ¿Dónde me dirijo? ¿Qué hago específicamente?, esto depende de cada situación, de tu vida y de tu llamado, pero en resumidas cuentas tiene mucho que ver con el deseo de tu corazón, claro que nuestro deseo tiene que ir siempre sobre la palabra de Dios, pero si estamos llenos de su palabra en comunión con el Espíritu Santo, esto es algo claro, es decir yo se lo que quiero, entiendo a donde quiero llegar. Si te queres poner de novio/a, no solo hay que orar y esperar, sino también estar sumamente atento a tomar acción, a observar, a buscar amistades, conocer a otros, arreglarse, ser amable, abierto, bondadoso, comprensivo, querer ayudar e involucrarte en cosas que te relacionen con hermanos o hermanas, de esta manera vas a conocer gente y conseguir tu novio/a, pero lo podes encontrar porque buscas, porque accionas y de esta manera vas a poder dar un paso más. Si no te relacionas amablemente, nunca vas a poder dar un paso más. Si esperaste y no llego todavía hay que salir a buscar. ¿realmente lo deseas, lo crees? Entonces acciona por fe, la fe sin obras es muerta. Si estas de novio/a y te queres casar, hay que trabajar y planificar como harán todas las cosas, de lo contrario pasarán los días, los meses y los años.

Si tu tema es un llamado a predicar, enseñar, profetizar, sanar, pastorear, etc, hay que capacitarse, leer, estudiar, orar, aprender de otros y Dios nos guiará paso a paso. Las cosas rara vez suceden de golpe, todo tiene un proceso y un tiempo, si plantamos una semilla y automáticamente quereos que nazca y de fruto, eso no funciona. La planto y mientras espero la cuido, la riego, la protejo y llegará a dar un precioso fruto. Siempre hay que estar activo. Dios abrirá puertas cuando avancemos y accionemos, Dios nos podrá guiar cuando estemos dispuestos a caminar, nadie te puede guiar si no estas dispuesto a accionar.

Haz todo lo posible y Dios hará lo imposible, el tema es que muchas veces hacemos al revés nosotros no hacemos nada y esperamos que Dios haga todo. Pero recuerda esta frase: “Haz todo lo posible y Dios hará lo imposible”.

Si querés que Dios te guié el lo hará siempre que estés dispuesto a tomar acción.

Si querés servir a Dios también por medio de una profesión, o ser empresario, político, emprender un negocio, encontrar trabajo o cambiar de empleo o llevar adelante una idea, hay que dar el primer paso, planificar, trabajar, esforzarse, hacer todo lo que se pueda desde donde se esté, siempre confiando en su ayuda. Dios te quiere bendecir en lo que quieras hacer. A Josué le dijo: “y todo te saldrá bien”. Pero también le dijo “esfuérzate y sé valiente”.

Si todavía estás desorientado en que tenés que hacer, decidí encontrar tu camino y Dios te guiará. Pide a Dios y el te contestará.

Un buen consejo si tenes muchos planes y grandes sueños es que te propongas metas a corto plazo, que subas la escalera de a un escalón, eso es lo correcto, que digas ahora quiero llegar un poco más, no demasiado, porque sino te podes frustrar y eso genera muchas veces que nos desanimemos a seguir, en cambio si solo escalas un paso más, luego vas a poder dar el otro paso y así continuar hacia la cima. Si todavía hay cosas que te estorban mientras avances Irán desapareciendo porque Dios provee todo lo que necesitamos, si tu corazón esta herido, o luchas con vicios y pecados y por eso no podes crecer en tu vida, decide pronto sanar tu corazón y librarte, no hay nada que deba detenerte, Dios puede quitar todo obstáculo para que alcances tus metas y todo te salga bien.

3. Dios lo hará
De esta forma andarás de acuerdo con Dios. Y por último si hay cosas que te parecen muy difíciles e imposibles, eso corre por cuenta de Dios, por que Jesús ya pago el precio por todo lo que necesitamos, sea lo que sea, Consumado es. recorda esto siempre que llegues a un limite, la respuesta esta disponible, el poder de la resurrección esta en nosotros: Consumado es.

No hay comentarios:

Seguidores