¿Estás de acuerdo con Dios?

¿Estás de acuerdo con Dios?

Hebreos 6:18 dice “es imposible que Dios mienta” y en Amós 3:3 dice:
¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?.

Mi pregunta es: ¿Estas andando de acuerdo con Dios? Si no estas andando de acuerdo con Dios, entonces no le estás agradando, porque él dice: “sin Fe es imposible agradar a Dios” (He. 11:6) vemos que toda la palabra del Señor concuerda. Los que a veces no concordamos somos nosotros.

Esta palabra es para que podamos entender y estar absolutamente animados y llenos de fe, para que nuestro corazón se encienda en un fuego donde podamos avanzar sin mirar atrás (los errores del pasado) y sin mirar a los costados (lo que nos dicen los demás).

Ante todo si estuviste dudando, quejándote y mofándote de lo que pasa a tu alrededor y de tu vida, comienza a pedirle perdón al Señor, a Él no le gusta la actitud de queja, hoy Dios quiere cambiar tu actitud. Filipenses 2:14 “Háganlo todo sin quejas ni contiendas”.

Si estamos quejándonos o desanimados es porque no estamos de acuerdo con Dios. Cuando creemos a Dios y a su palabra simplemente descansamos en él, sabemos que él hará su parte en nuestra vida con toda seguridad, pero cuando no creemos dejamos a un lado lo que dice el Señor y nuestra visión de las cosas se hace muy humana como que Dios no nos va a ayudar en nada y tenemos que arreglárnosla solos, pero es muy revelador lo que dice hebreos 6:18 “es imposible que Dios mienta”, el Señor cumple su palabra el no miente, por eso concuerda con hebreos que dice que al Señor le desagrada cuando no tenes fe en él, pensa en esto: Imaginate que Dios te habla de una forma audible o en una visión tremenda de su gloria tipo como le paso a Juan o a Isaías viendo su trono y cayendo postrados al piso y te dice “Yo te ayudo en esto, confía en mi” y vos le decís: “No creo que suceda, no creo que me ayudes”. Claro que en una situación de gloria no diríamos algo así, ni lo pensaríamos en dudar, pero realmente eso es lo que hacemos muchas veces, porque él ya hablo, ya determino nuestro destino de felicidad, de resultados fructíferos, de multiplicación, de salvación a toda tu familia, de llenarte y ungirte, pero nosotros que hacemos muchas veces: dudamos.

El destino que deseamos, las cosas que anhela nuestro corazón conforme a la voluntad de Dios esta en nuestras manos decidirla, ¿alguna vez te habías puesto a pensar que esos resultados o cosas que deseas (sean cual sean en el Señor) depende de vos? No de la circunstancia, no de otras personas, no de tu capacidad, sino de que decidas ponerte de acuerdo con Dios. Si estás de acuerdo con Dios y caminas con el Espíritu Santo cada día, entonces estás bien encaminado, tu vida ira de gloria en gloria y de poder en poder.

Tu futuro lo decides hoy, tu destino esta en tus manos ¿Por qué? Porque Dios ya decidió lo que quiere para nosotros, es nuestro deber tomarlo o rechazarlo. Creerlo o no creerlo. Confesalo con tu boca en vos alta “En cristo todo lo puedo”, “Decido ser feliz porque Dios así lo decidió”, “decido ser próspero en el nombre de Jesús, ser sano, ser libre de ataduras y de pecado, decido recibir la paz de Dios para mi vida y alcanzar todas las metas que me proponga en Cristo”. ¡¡Decide recibirlo hoy y lo recibirás!!, muchos cristianos por años esperaron y esperaron pasivamente sin hacer nada para que Dios haga algo, el problema es que nunca se dieron cuenta es ¡¡¡que Jesús ya lo hizo todo!!!. Porque todo lo que recibimos ahora es la obra consumada de la cruz, en donde el Señor, venció a la muerte, al dolor, a la enfermedad y a la miseria, todo lo que recibimos es por lo que Jesús ya hizo, la unción, el ministerio, la multiplicación, la conquista de nuestras metas, el lo hizo en el pasado, pero nosotros lo recibimos hoy.

Dios hará realmente cosas grandes cuando avancemos con esta promesa, todo en la cruz fue consumado, la paga de nuestra paz fue sobre él, por sus llagas fuimos nosotros curados, Dios ya lo hizo, ya lo hizo, ya lo hizo, consumado es, ¿lo podes comprender? El lo hizo en el pasado para que nosotros lo recibamos hoy, pero nosotros lo tenemos que recibir. Este es el punto en donde muchos se quedan estancados, para entenderlo mejor tenemos que ver la respuesta que Jesús le dio a muchas personas, el decía: “Tu fe te ha sanado”, (Mateo 9:22, Mateo 15:28, Marcos 10:52, Lucas 17:19) como por ejemplo la mujer del flujo de sangre (Mateo 9:20), ella avanzo, se metió entre la gente porque sabía que Jesús podía sanarla, avanzo en fe, decidió ir tras su sanidad, porque en Jesús tenemos la sanidad y la libertad. Ella lo decidió, lo ejecutó y Dios lo hizo. En nazaret dice que no pudo hacer allí muchos milagro por la incredulidad de ellos (Mateo 13:58), entonces lo primero para que recibas los beneficios de Dios es no tener incredulidad y como vimos a Dios no le agrada esto. Pongamos en claro las etapas para recibir:

1. Renunciar a la incredulidad.

Decide renunciar a la incredulidad y a la duda ¿Acaso Dios habría de mentirte?, si te cuesta creer tenes que decidir creer, decidir renunciar a la incredulidad, a Dios le agrada que no lo tomen de mentiroso sino que lo tomen en serio, en otras palabras que le crean. Tenes que desear ser un hombre o mujer lleno de fe, decláralo en voz alta: “quiero andar en fe”, “Me quiero llenar de la fe en Dios”. Para esto la Biblia dice que la fe viene por el oir la palabra de Dios, entonces además de declararlo tenes que llenarte de la palabra de Dios, ella es el combustible para la fe, el alimento. Si no alimentas la fe, alimentas la duda. ¿Con que te estás alimentando últimamente?. Medita en la palabra, observa los milagros que hizo Jesús, las respuestas de Dios, como Dios entrego a sus enemigos en las manos de su pueblo, como libero milagrosamente en situaciones extremas, eso te alimenta de fe, las historias de la Biblia te inspiran a creer, te encienden la fe.

Lamentablemente he observado muchos hermanos que por no llenarse de la palabra de Dios andan desalentados, deprimidos, angustiados, quejosos, enojados, mofandose de todo, no soportan a las personas, no pueden perdonar y luchan con el amor al mundo y muchas cosas mas ¿Sabes porque? Porque muchas veces estamos mal alimentados, nuestro espíritu esta raquítico, seco, vació y andamos en la carne, agradando a la carne y ahí no paz y no hay fe. No dediques tanto tiempo a cosas superficiales, Dios quiere que hagamos muchas cosas y actividades y que disfrutemos, pero todo lo vamos a disfrutar porque estamos llenos de la palabra. El Señor le dijo a Josué:

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien”. Josué 1:8

Dios le dio la formula del éxito, meditar en la palabra y ponerla por obra, entonces todo te saldrá bien. Para que puedas vivir en la bendición de Dios debes llenarte de la palabra de Dios, tiene que ser tu reglamento, tu guía, lo que regule tus acciones, ella te da vida y sobre todo te alimenta la fe a su vez que produce que la incredulidad disminuya y desaparezca. Llenarse y meditar en la palabra de Dios es el antídoto a la incredulidad. Decide Ser un Hijo/a de Dios que se llena de su palabra, para que todo te vaya bien.

Ahora bien vallamos al segundo punto para estar de acuerdo con Dios, primero debemos creerle de todo corazón, pero la fe sin obras es muerta. Para alcanzar esos beneficios que Dios ya estableció para nosotros es necesario cumplir el segundo punto:

2. Ejecutar la fe:

Lo que Jesús hizo en la cruz hay que ejecutarlo, sin ejecución no hay resultados, si nos quedamos pasivos y temerosos no habrá bendición, ¿Por qué Dios mando a su pueblo a la tierra prometida y solo en esa generación entraron Josué y caleb? Porque el resto no creyeron ni ejecutaron la fe, solo se quejaron. Es decir que no todos alcanzarán sus metas en Dios. La verdadera fe lleva a la acción, si no podes ejecutar cosas, planificar, crecer, avanzar, accionar, emprender, trabajar, perseverar es porque hay incredulidad.

No hay que esperar temerosos, sentados, pasivos, a que venga algún ángel enviado del cielo o alguna persona tocada por Dios para que nos salve de todos los males. Porque ese enviado del cielo ya vino hace más de 2000 años y nos salvo de todo, otra vez decimos: consumado es.

Hay que EJECUTAR la fe y ejecutar significa, accionar, hacer algo, tomar decisiones. Los que esperaban que sucedan las cosas, todavía siguen esperando.

Mientras el que duda esta viendo que hace, el valiente lleno de fe va conquista y vuelve. Sin acción no hay resultados. La mujer del flujo de sangre (Mateo 9:20) porque creyó avanzó, fue fe y acción. Si ella no avanzaba hacia Jesús, el Señor seguía su camino y se perdía la sanidad, si ella no hubiera creído, no hubiera avanzado, habría pensado algo así: “Para que me voy a molestar en atravesar la gente, en empujar, en correr, a ver si en una de esas no pasa nada o Jesús a mi no me quiere sanar”, eso refleja porque muchas veces no avanzamos, simplemente porque no creemos. Como ella había observado a Jesús, ya lo conocía y sabia que el vino a sanar, entonces accionó de inmediato la fe.

Lo segundo es consecuencia de lo primero, si verdaderamente creemos tenemos que accionar. Obramos por fe porque creemos de verdad, la fe se demuestra por las obras.
Santiago2:18 “(…), muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré la fe por mis obras.”
Como ejecutar la fe en forma práctica.

Para ponernos de acuerdo con Dios y recibir lo que el tiene para nosotros, queda claro que hay que accionar por la fe, ahora bien en un sentido práctico ¿Cómo accionamos, que debemos hacer?. Hay que ser sumamente práctico a la hora de tomar acción, el problema de muchos puede que sea ¿Dónde me dirijo? ¿Qué hago específicamente?, esto depende de cada situación, de tu vida y de tu llamado, pero en resumidas cuentas tiene mucho que ver con el deseo de tu corazón, claro que nuestro deseo tiene que ir siempre sobre la palabra de Dios, pero si estamos llenos de su palabra en comunión con el Espíritu Santo, esto es algo claro, es decir yo se lo que quiero, entiendo a donde quiero llegar. Si te queres poner de novio/a, no solo hay que orar y esperar, sino también estar sumamente atento a tomar acción, a observar, a buscar amistades, conocer a otros, arreglarse, ser amable, abierto, bondadoso, comprensivo, querer ayudar e involucrarte en cosas que te relacionen con hermanos o hermanas, de esta manera vas a conocer gente y conseguir tu novio/a, pero lo podes encontrar porque buscas, porque accionas y de esta manera vas a poder dar un paso más. Si no te relacionas amablemente, nunca vas a poder dar un paso más. Si esperaste y no llego todavía hay que salir a buscar. ¿realmente lo deseas, lo crees? Entonces acciona por fe, la fe sin obras es muerta. Si estas de novio/a y te queres casar, hay que trabajar y planificar como harán todas las cosas, de lo contrario pasarán los días, los meses y los años.

Si tu tema es un llamado a predicar, enseñar, profetizar, sanar, pastorear, etc, hay que capacitarse, leer, estudiar, orar, aprender de otros y Dios nos guiará paso a paso. Las cosas rara vez suceden de golpe, todo tiene un proceso y un tiempo, si plantamos una semilla y automáticamente quereos que nazca y de fruto, eso no funciona. La planto y mientras espero la cuido, la riego, la protejo y llegará a dar un precioso fruto. Siempre hay que estar activo. Dios abrirá puertas cuando avancemos y accionemos, Dios nos podrá guiar cuando estemos dispuestos a caminar, nadie te puede guiar si no estas dispuesto a accionar.

Haz todo lo posible y Dios hará lo imposible, el tema es que muchas veces hacemos al revés nosotros no hacemos nada y esperamos que Dios haga todo. Pero recuerda esta frase: “Haz todo lo posible y Dios hará lo imposible”.

Si querés que Dios te guié el lo hará siempre que estés dispuesto a tomar acción.

Si querés servir a Dios también por medio de una profesión, o ser empresario, político, emprender un negocio, encontrar trabajo o cambiar de empleo o llevar adelante una idea, hay que dar el primer paso, planificar, trabajar, esforzarse, hacer todo lo que se pueda desde donde se esté, siempre confiando en su ayuda. Dios te quiere bendecir en lo que quieras hacer. A Josué le dijo: “y todo te saldrá bien”. Pero también le dijo “esfuérzate y sé valiente”.

Si todavía estás desorientado en que tenés que hacer, decidí encontrar tu camino y Dios te guiará. Pide a Dios y el te contestará.

Un buen consejo si tenes muchos planes y grandes sueños es que te propongas metas a corto plazo, que subas la escalera de a un escalón, eso es lo correcto, que digas ahora quiero llegar un poco más, no demasiado, porque sino te podes frustrar y eso genera muchas veces que nos desanimemos a seguir, en cambio si solo escalas un paso más, luego vas a poder dar el otro paso y así continuar hacia la cima. Si todavía hay cosas que te estorban mientras avances Irán desapareciendo porque Dios provee todo lo que necesitamos, si tu corazón esta herido, o luchas con vicios y pecados y por eso no podes crecer en tu vida, decide pronto sanar tu corazón y librarte, no hay nada que deba detenerte, Dios puede quitar todo obstáculo para que alcances tus metas y todo te salga bien.

3. Dios lo hará
De esta forma andarás de acuerdo con Dios. Y por último si hay cosas que te parecen muy difíciles e imposibles, eso corre por cuenta de Dios, por que Jesús ya pago el precio por todo lo que necesitamos, sea lo que sea, Consumado es. recorda esto siempre que llegues a un limite, la respuesta esta disponible, el poder de la resurrección esta en nosotros: Consumado es.

Dios le hablo a la ¡Super Sierva!

Dios le hablo a la súper sierva

(Una ficción basada en historias reales)


Cierta vez una hermana en Cristo muy aplicada y disciplinada (la súper sierva) estaba en una fila esperando para entrar al culto de la iglesia, bien parada, seria y prolija, cuando de repente aparece una madre con un hijo de la mano y otro en un cochecito de bebes para hacer la fila y al hijo mas grande se le cae algo en la calle y ella apresurada se acomoda como puede, última en la fila con el cochecito. Y la aplicada hermana observaba toda la situación detenidamente y les habla firmemente ¡hermana, no se da cuenta que estorba a las personas que caminan por la vereda!, por favor acomódese bien porque no es testimonio para los vecinos.

En otra ocasión, la súper sierva, observa como un adolescente deja tirado un papel en la iglesia y ella enardecida de celo por Dios lo reprende poniéndole de nuevo el papel en el bolsillo.

Ella era muy atenta y puntual, quería servir a Dios y agradarlo de todo corazón y oraba así “Señor te amo, y necesito conocerte y quiero hacer tu voluntad, no me importa otra cosa”.

Ella ayudaba en todas las actividades que podía, también estaba esperando conocer al varón que Dios tenia preparado para ella, que sabía tenia que ser un consagrado hombre de Dios.

Grande fue su sorpresa cuando una hermana llego tarde a una de sus reuniones de oración, mirándola sorprendida le dijo: ¿hermana, como puede llegar 20 minutos tarde? Esto tiene que hacerlo como para el Señor, - agrego -, en el mundo puede que éramos irresponsables, pero tiene que renunciar a ese pecado, a lo que la hermana no le pudo ni responder tratando de explicarle que le habían pedido en el trabajo que se quedara un poco más de tiempo. Y la súper sierva mirándola a los ojos le responde... “desde que existen las excusas todos quedamos bien”.

Por último en el culto dominical de esa semana, a unas bancas de distancia de ella estaba un padre con su hijo en brazos tratando de orar, pero el niño comenzó a cansarse y sollozar; y la aplicada hermana en su pensamiento no podía concebir como el padre no se retiraba para no estorbar en el culto con el niño. Trato de contenerse pero finalmente lo miro a los ojos diciéndole: “Por Favor hermano, estamos adorando a Dios”.

Oro también antes de irse a dormir su oración: “Señor te amo, y necesito conocerte y quiero hacer tu voluntad, no me importa otra cosa”.

Esa noche tubo una increíble visión de Dios en sueños, estando estupefacta por la visión se encontraba postrada cuando escucho la voz del Señor que le dijo: ¡Hija! , a lo que ella respetuosamente le respondió “Heme aquí Señor, habla que tu sierva oye” escúchame atentamente que te voy a dejar un mensaje, si Señor, heme aquí – dijo ella expectante – a lo que Dios le dijo: “Mateo 9:13”, (ella no podía recordar ese versículo y quedo callada) y Dios la habló de nuevo diciendo: “1 Pedro 4:8” (comenzó a sentirse avergonzada de tampoco recordar este versículo a pesar de que leía siempre de Biblia) finalmente Dios le dijo, “Colosenses 3:14” y ella despertó sorprendida y fue a buscar su biblia y leyó atentamente los versículos y llegó a Mateo 9:13 que decía: ”Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio”. Analizaba el versículo pero todavía no comprendía cual era el motivo del mensaje, entonces buscó 1 pedro 4:8 y leyó: ó:
“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”. Ya en este texto encontró una relación con el primero y comenzó a darse cuenta a que se refería el Señor, hasta que leyó el último versículo: Colosenses 3:14
”Y sobre todas estas cosas vestios de amor, que es el vínculo perfecto.” Y ahí fue cuando pudo comprender claramente el mensaje del Señor y quedo conmovida y arrepentida de muchas de sus actitudes.

Dios siempre les habla a quienes desean buscarlo sinceramente y de todo corazón. Y aunque hagamos muchas cosas y con mucho celo para el Señor, (incluso exhortar), debemos hacerlo con el más importante fundamento, la comprensión, la misericordia y el amor.

Juan 15:12
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.

Sol de invierno

Sol de invierno
Edicione avanza

La mañana de un lunes de abril fue la día más frío del año en buenos aires
(hasta ese momento), de repente la temperatura bajo rápidamente de un día para
el otro y el amanecer fue bastante cruel. El frío hacia varios meses que
no asomaba, uno pierde la costumbre por varios meses en la primavera y el verano, pero de repente todo vuelve, la helada acecha de golpe.

Se veía a toda la gente con frío y con el mismo comentario. Me parecía que
no terminaba de acostumbrarme, después de tanto tiempo de calor,
entrando y saliendo de mi casa el cambio era brusco.
Y otra vez la ropa de invierno, a sacar todo lo guardado.

Pero al llegar el mediodía el sol salió con fuerza, como esperanzador. Aliviaba,
reconfortaba, no era un sol común... era un sol de invierno. Este sol me pareció
algo bastante especial, aunque el mismo sol de siempre, lo percibí de otra manera.

Y me recordó sobre todo a lo que Dios hace con nosotros en medio de las pruebas.
Las pruebas son difíciles, duras, como el frío cruel. Pueden acechar de golpe algunas,
aunque también otras se nos hacen demasiado largas y parecen no tener fin, como un
prolongado invierno. Pero me hizo pensar que ese sol que reconforta en medio
de la helada es como Dios nos trata en medio de las dificultades.

¡Como quisiéramos que ese problema nunca haya existido!,¡como nos gustaría evitarlo!
pero ahí esta, rodeándonos, tenemos que pasarlo...

"Cuando cruces las aguas,
yo estaré contigo;
cuando cruces los ríos,
no te cubrirán sus aguas;
cuando camines por el fuego,
no te quemarás ni te abrasarán las llamas".Isaías 43:2 (Nueva Versión Internacional)

Ese es nuestro Dios, ayudándonos, sosteniéndonos, el esta contigo en este momento,
no te alejes, no dejes que te enfrié y endurezca tu corazón.

Refúgiate bajo el sol de su protección. El lo prometió, estar con nosotros siempre.

El problema de muchos es que no entendemos porque estamos pasando esto,
pero Isaías dice "cuando cruces por las aguas", "cuando camines por el fuego", lo da por
Sentado, por algo que sucederá de forma inevitable. Son muchas las causas de los problemas,
Pero el Señor en su eterno amor nos da estos "soles de invierno"
que aunque todavía la prueba no termino del todo y el largo invierno esta delante de nuestros ojos
existen esos momentos de consolación, de refrigerio. Un gozo inefable en medio de una oración,
o de una alabanza, un consuelo del Espíritu Santo, una palabra de sabiduría.

"Cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas", mientras no te alejes de esa fe que te sostiene,
las aguas no te cubrirán, te podrás mojar, podrás ver esas grandes olas, pero no te cubrirán, como a pedro,
camino sobre las aguas de forma sobrenatural, pero lo hizo mientras miraba a Jesús. Cuando miro la
tormenta que lo rodeaba y la braveza del mar quitando su mirada del maestro, se hundió.
Aunque aun así el Señor no permitió que pereciera, él no debía desviar su mirada de Jesús, y lo mismo
tenemos que hacer hoy, si lo miramos, si permanecemos confiados, "cuando camines por el fuego,
no te quemaras ni te abrasarán las llamas". ¿puedes verlo al Señor?, ¿puedes comprender lo que dice esta palabra?
dice que no te quemara el fuego de la prueba. Piénsalo. Significa que no quedaremos postrados en ella, que no
moriremos en el desierto, que por fin podremos salir adelante y disfrutaremos la victoria del Señor.
"Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro,
Y a la mañana vendrá la alegría". Salmos 30:5. No te des por vencido. Deja que Dios te de el consuelo.

Muchas veces pude experimentar como en momentos donde "debería haberme puesto nervioso" tenia
una sobrenatural fortaleza, esta gran fuerza interior es Cristo en nosotros y punto.
y a veces no permanecemos en esta fortaleza, antes le hacemos caso a los nervios, al descontrol
,a lo que dicen "los agoreros de desgracias" que son esas personas que pareciera
que hasta le gustan las fatalidades, son atraídas por todo lo malo y su vocabulario siempre dice:
"todo va a estar mal, no seas ingenuo todo va a salir mal, todo va de mal en peor". El diablo es experto
en hacerte sentir un ridículo. Nos quiere hacer creer que es tonto y absurdo confiar en Dios.

He observado como en momentos donde un hermano animaba a otro a confiar en Dios en determinada situación
y lograba animarlo un poco, sin embargo mas tarde venia algún "agorero de desgracias"
y le desinflaba la fe haciéndole notar "que no se haga ilusiones", "que sea mas realista, que todo estaba mal".
Esto es lisa y llanamente incredulidad, dureza de corazón, los que no pueden confiar en Dios son orgullosos.

Nunca la lógica era que pedro camine sobre el agua, no era razonable que Lázaro resucitara luego de cuatro días,
era imposible que el mar rojo se abriera, no era admisible que lográramos la salvación por nosotros mismos y
¿Quien iba a decir que el peor perseguidor de la iglesia seria luego uno de los mas importante pilares del
Evangelio en el mundo? A los fariseos no le gustaban los milagros de Jesús porque incomodaban su "teología".

Simplemente cree, dijo el Señor, ¿Por que dudaron? le dijo a los discípulos cuando vino la tormenta. Esa es
la cuestión, ¿porque dudamos después de haber tenido tantos testimonios de la fidelidad de Dios?

Pero el sigue siendo fiel, por eso volvámonos a el, a la fe que actúa por el amor.

"Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso
y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones
para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. Pues así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo."

2 Corintios 1 (Nueva Versión Internacional)

No te pierdas esos soles de invierno que Dios tiene preparados para ti, escúchalo, no ignores su presencia, Habla con el espirita santo que esta en ti y recibirás ese consuelo. Amen

Dios te bendiga
Esteban correa

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El riesgo de alejarse

¿Le ha arrastrado la autocomplacencia a aguas revueltas?
por Charles F. Stanley

La salvación se produce en cierto momento del tiempo, pero es más que una simple decisión que se toma una sola vez. El Espíritu Santo quiere vivir la vida de Jesús a través de los creyentes, y esto implica oración, lectura de la Biblia, ofrendar, compartir nuestra fe y creer en las promesas de Dios. Muchos de nosotros comenzamos bien, pero luego nos alejamos de Dios antes de profundizar en la fe.

Es fácil alejarse de Dios. ¿Está usted leyendo su Biblia y orando menos de lo que solía hacerlo, encontrando siempre razones para dejarlo para el siguiente día? Una rápida súplica en el camino cuando se dirige al trabajo es a menudo toda su comunicación diaria con Dios, aparte de algunas pequeñas "oraciones urgentes", cuando la situación exige mucha oración. Quizás usted acostumbraba arrodillarse junto a la cama y derramar su corazón delante de Dios, pero ahora no tiene tiempo.

Y si las cosas realmente han empeorado, es posible que haya dejado de diezmar o de asistir a la iglesia. El mundo espiritual ya no le parece tan real como antes. No siente la presencia de Dios como la experimentó una vez. Quizás sienta que, de alguna manera, la fe ya no es importante para usted, o se ha apartado tanto del cristianismo que ya no se identifica más con él. Y cuando va de vez en cuando a la iglesia, siente que ya no está en sintonía con los viejos amigos que tenía allí; los ve como si fueran personas de otro tiempo y lugar. Estar con ellos se ha convertido en algo cada vez más incómodo, y usted no está seguro de quien cambió: si usted o la iglesia.

Si usted puede identificarse con lo que he descrito, debería entonces saber dos cosas: Primera, que usted no es la única persona en esta situación, y segundo, que se está alejando de Dios.

Alejarse de Dios es peligroso. Cuando nos falta dirección, no necesariamente nos estancamos; seguimos moviéndonos, pero por lo general en una dirección poco sana. Hebreos 2:1-4 dice: "Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad".

Es fácil alejarse de Dios, porque no requiere ningún esfuerzo. Por el contrario, mantenerse en el buen camino exige mucha energía, pero gracias a Dios el Espíritu Santo nos permite someternos a Él para poder hacerlo.

Todos los creyentes, nos hemos enfriado un poco en nuestra devoción a Dios en algún momento. Un buen día me encontré dudando de Dios, y lo siguiente que hice fue alejarme de Su voluntad, propósito y plan para mi vida. No sé exactamente lo que sucedió.

Descuidar la vida espiritual, es una de las causas principales del alejamiento de Dios. Como acaba usted de leer, Hebreos 2:3 hace esta pregunta: "¿Cómo escaparemos [alejaremos] nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?" Es que ser salvo implica una santificación diaria. Es verdad que cuando nos entregamos a Cristo, el Espíritu Santo nos sella como hijos de Dios para siempre. Pero la salvación es mucho más que la confesión del arrepentimiento una sola vez; es una experiencia purificadora que dura toda una vida (Fil. 2:12).

Piense en una embarcación que se aleja del muelle; el capitán está dormido y su nave se dirige a un desastre. Ésta es una buena descripción de lo que le sucede a un cristiano que ha perdido el rumbo. Cuando nos "adormecemos" espiritualmente, comenzamos a descuidar las cosas que son importantes. Bajamos la guardia; descuidamos el timón. Antes de que nos percatemos de lo que está sucediendo, acabamos naufragando.

A menos que mantengamos el rumbo, pagaremos las consecuencias. A lo largo de mi vida como pastor, he visto a muchas personas en esta situación. Hay un patrón reconocible en cuanto al alejamiento de Dios. Esto es lo que sucede, por lo general.

Su conciencia se le entumece.
Cuando usted empieza a alejarse, comienza a ignorar la voz de su conciencia. Al comienzo, su sistema interno de alarma le remuerde, haciéndole saber que algo no anda bien. La conciencia le envía un mensaje, y luego otro, pero usted sigue justificando lo que hace y hacia dónde está yendo. No le hace caso a las advertencias. Poco a poco, desensibilizará su conciencia de tal manera que ya ésta no le molestará más.
Se aparta de la voluntad de Dios.
Cuando usted comienza a alejarse de Dios, se aparta de Su voluntad e inicia una vida de pecado. Esto puede sonarle fuerte, pero el decidir alejarse de la verdad de la Palabra de Dios equivale a poner el pie en algún tipo de transgresión. El solo hecho de que su conciencia no le retumbe, no significa que su conducta o actividad estén bien. Una vez que uno pone su fe en Jesús como su Salvador, sabe que el Espíritu Santo está en lo más profundo de nuestro ser. Usted puede insensibilizarse al punto de dejar de oír Su voz.
Se retrae de las cosas espirituales.
Lo que sucede es sencillo y natural: comienza a vivir negándose a ver la realidad. Si su conciencia le molesta, entonces racionaliza su conducta. Primera de Juan 2:28 dice: "Ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados". ¿Por qué querría usted retraerse de las cosas de la vida cristiana cuyo propósito es proporcionarle gozo y felicidad? Porque ha perdido el rumbo.
Pierde la capacidad de escuchar a Dios.
Usted no perderá jamás su salvación, pero sí puede caer en el pecado de la incredulidad (He. 3:12) y perder la capacidad de escuchar a Dios. Cuanto más se aparte, menos capaz será de oír Su voz. Cuanto más se aleje, más difícil le resultará escucharle. Sin el ancla de Cristo, es fácil buscarse pensamientos y hábitos destructivos que empañan la visión de Dios y que le harán insensible a Su voz.
Sufre interna y externamente.
Cuando usted decide abandonar el compañerismo de Dios y deja de leer Su Palabra y asistir a la iglesia, sufre mental, emocional, física y espiritualmente. Cuando se aleja de lo que usted cree que es importante, experimentará sentimientos de culpa, lo que le producirán tensión y estrés. Cuanto más tiempo esté sin dirección, más difícil le será cubrir la culpa, sobre todo si vive cerca de una persona que es muy piadosa. Piense, por ejemplo, en la esposa cristiana cuyo esposo cae en la inmoralidad sexual. Cada vez que éste vuelva a casa, se sentirá culpable, y el estrés será cada vez mayor. Su pecado le producirá tensiones y ansiedad, y la culpa le ocasionará ira y sufrimiento. El engaño del pecado será como termitas dentro de su cuerpo, robándole la paz y la alegría.
Su alejamiento entristece el corazón de Dios.
La Biblia habla de "contristar al Espíritu" (Ef. 4:30). Muchas personas se alejan del Señor, pensando que lo tienen todo bajo control, pero pueden destruir horriblemente sus vidas porque hay un castigo inevitable por alejarse de Dios. Y eso entristece Su corazón, más de lo que somos capaces de imaginar.
Usted desaprovecha lo mejor de Dios.
¿Qué clase de plan tiene el Padre celestial para usted? ¡El mejor de todos, porque Él le ama mucho! Lamentablemente, los cristianos a veces se alejan del Señor en el momento más estratégico de sus vidas; pueden, en realidad, ser distraídos por lo bien que están yendo las cosas. Una persona puede tener buena salud, éxito en sus relaciones y buena situación económica. Pero puede alejarse si no está en sintonía con lo que Dios quiere hacer con su vida.
Alejará a quienes más le aman.
El proceso de alejamiento le llevará más y más lejos de donde debiera estar, hasta el punto de no querer regresar. En ese punto, usted habrá perdido su sentido de dónde se encuentra espiritualmente. Ya no oye la voz de Dios ni siente Su presencia. ¡Ésta es una condición muy terrible!
Además de esto, el andar sin dirección cambia a la persona. Cuando su relación con Dios se ve afectada, sus acciones se afectarán también. Gastará su dinero de diversas maneras y pasará su tiempo con personas diferentes. Cambiará su manera de tomar las decisiones, y sus gustos, sus preferencias y sus prejuicios serán otros. Lamentablemente, cuando usted se aleja de Dios, alejará de sí a las personas que Él ha puesto en su vida para que le amen y se interesen por usted.

Tendrá una influencia negativa sobre los demás.
Dios quiere que seamos sal y luz, y por eso nos disciplina cuando nos alejamos (He. 12:6-8, 10). Si usted cree que no tiene ninguna influencia sobre los demás, piénselo de nuevo, porque sí la tiene. Cuando el esposo y padre de la familia se descarría, esto afecta a toda la familia, y muchas veces arrastra a los hijos por la senda del mal. ¿Y qué decir de otras autoridades, como los maestros, los jefes en el trabajo y las figuras públicas? Cuando estas personas se apartan de lo correcto, quienes las admiran o esperan agradarles, tienden a hacer lo mismo.

Su vida quedará en ruinas.
Hay una consecuencia final como producto del alejamiento de Dios. Usted convierte a su vida en un naufragio. A veces, un creyente puede tomar malas decisiones, y pensará que aunque Dios le perdone su vida nunca llegará a ser lo que esa persona había esperado. Gracias a Dios, eso no sucederá, porque el Señor puede recoger los pedazos de nuestra vida, no importa lo rotos que estén.

La Biblia nos hace una clara advertencia en cuanto el alejarse del camino correcto. Ahora es un buen momento para que usted eche una mirada sincera a su vida. Si usted se está alejando de Dios, mi oración es que sea lo suficientemente sabio como para detenerse y dejar que Dios le lleve de nuevo por el buen camino, para que reciba de Él lo mejor todos los días de su vida.

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